Dejamos Kangsar rumbo a Penang, otra isla, pero al subirnos al primer autobús decidimos ir directamente a Langkawi. Tras una sucesión, casi milagrosa, de enlazar autobuses y ferry, esa misma tarde llegamos al norte. Después de un duro pateo con las mochilas a cuestas, encontramos el guest house más barato, limpio y cómodo de la isla. Con una zona común, que hacía las veces de salón del hogar, donde te podías cocinar tu comida y guardar bebida en la nevera. Y además tenía wifi y mesa de billar!! Estabámos rodeados de campo y a 5 minutos de la playa. Que aunque no era la mejor de la isla, no estaba mal.
Fue una pena que la lluvia no nos diera tregua y esto nos impidió ir con las motos al norte de la isla, donde están las mejores playas. No obstante pasamos unos días buenísimos, que pudimos compartir con Lío, encargada del guest house. Un torrente de buena energía, siempre sonriendo y dispuesta a responder cualquiera de nuestras incontables preguntas.
Juan fue el único que se prestó a hacer una entrevista con unos pequeños alikates malayos, estudiantes de comunicación, que estaban haciendo un trabajo para la carrera, sobre la vida mochilera. Así que será uno de los protagonistas del documental que iban a hacer. Luego se nos acoplaron, libreta en mano, tratando de conocer cada una de nuestras absurdas costumbres, como la de merendar pan con nutella.
Pau decidió abandonarnos unos días para marcharse a Tailandia. Y esa misma noche, nuestra Pau fue sustituida por otro Pau, de Barcelona. Al pobre le habían desvalijado en un bus al sur de Tailandia y andaba sin un pavo, durmiendo en la playa, a la espera de que le mandaran dinero por Western Union. Había encontrado nuestro guest house y le habían dejado quedarse. Pero nuestro nuevo Pau, enseguida encontró la forma de ir pagándose la habitación y las cervezas, uniéndose a las timbas de poker nocturnas que tenían lugar en la zona común, donde cada noche ganaba lo justo para estos gastos, desvalijando a locales y guiris. Fue una pena que solo coincidiéramos con él un par de días. Pau, te mandamos un saludo enorme desde aquí, ha sido un placer conocerte. Gracias por prestarnos tu guitarra y pasarnos tus contactos indonesios. Esperamos que sigas disfrutando del viaje. Mucha suerte en Australia y nos vemos por ahí!! Un beso muy grande!!
No hay comentarios:
Publicar un comentario