
"El mundo fue y será una porquería ya lo se..."
Bueno, pues a estas horas tendríamos que estar en Londres a punto de tomar un avión rumbo a la India, pero por causas ajenas a nuestra voluntad nos hemos visto obligados a retrasar el viaje.
Resulta que cuando eres extranjero en el primer mundo te enfrentas a varias situaciones. Primero no te quieren dejar entrar, si lo consigues... te quieren echar, porque eres un ilegal. Y cuando por fin consigues legalizar tu situación (no vamos a entrar en detalles de lo que cuesta conseguirlo)... agárrate!! no te dejan salir!! Bueno, salir te dejan, el problema es volver a entrar.
Juan es nieto de española de origen, hijo de nacionalizado español y está casado con mua... que soy de acá. Además reside en el estado español desde hace unos 8 años, los 6 últimos de manera legal. Y empezó hace unos meses los trámites para conseguir la nacionalidad española, la cual tarda en salir unos 2 años.
Empezamos a tramitar la tarjeta de residencia permanente tras casarnos y nos aseguraron que en 2 meses la teníamos. Justo apunto para tenerla y marcharnos de viaje.
No obstante y conociendo el percal burocrático nos hemos dedicado a ir a extranjería, al registro civil y a la policía en inumerables ocasiones para comentarles nuestra situación. Cuando les decíamos que nos íbamos de viaje un año, la respuesta era: "¿Un añoo? ¿pero un año por qué? ¿para qué os vais tanto tiempo?" con un tono bastante borde y cara de culo. Y ahí se quedaban tan mosqueados con nuestros planes y razones que les resultaba imposible informarnos de forma clara y precisa.
Tras proponernos varias soluciones, que luego nos hemos enterado de que no sirven más que para que pases otra agradable mañana en extranjería, y viendo que estás no surtían efecto, preguntamos qué pasaba si la tarjeta se quedaba sin tramitar y nos aseguraron que nada, que lo único es que a la vuelta la tendría que tramitar de nuevo. Así que bueno... pues lo haríamos a la vuelta.
Pero cabezones nosotros 5 días antes de tomar el avión, como no teníamos nada que hacer decidimos pasarnos otra vez por la policía, pues habíamos leído en algún lugar que te podían multar si no renovabas los papeles. Y tras insistir mucho y replantear oootra vez nuestra situación parece que a la tipa le fue saliendo una información que ni siquiera era la que íbamos a buscar y que habían sido incapaces de darnos en nuestra visitas anteriores.
El marcharnos sin tramitar la tarjeta supone que a Juan le anulan los tramites de nacionalidad, sin contar para nada todos los años que lleva aquí o que estemos casados. Y al entrar al país tendría que presentar un visado de no se que rollos... bueno un follón morrocotudo, que haría que tras el viaje nos enterráramos en papeleos durante un largo periodo de tiempo.
Así las cosas nos hemos visto obligados a retrasar el viaje.
1000 euros a la basura, más los que nos toque pagar del nuevo billete.
Pasada la furia inicial y la resignación posterior, empezamos a tomarlo con cierto optimismo y a sacarle aspectos positivos... Juan está tramando su venganza!! Pero esto no lo podemos publicar!! jajaj!!