Los días parecen tener 20 horas... Cada uno que pasa acorta más su duración. Y su disminución es inversamente proporcional al aumento de nuestros nervios, nuestras ganas, nuestros miedos y nuestra ilusión.
Tras varias semanas de papeleos, trámites, compras, listas y demás engorros previaje, tenemos todo listo para irnos, sólo nos queda lo mejor... y lo peor, las despedidas de toda la gente a la que queremos y que vamos a echar muchísimo de menos.
Foto: budas gigantes jainíes en Gwalior, India. Diciembre 2007.
... necesidad de serenidad ...
